| Pinturas Barrocas Coloniales de Angeles | |||||||||
| SERAFIN | |||||||||
| La siguiente exposición
recoge un resumen de los apartados Contexto, Iconografía
y Técnica que figuran en el Libreto que acompaña
a cada Obra. | |||||||||
| CONTEXTO La pintura barroca colonial se desarrolla en Iberoamérica, en América Latina, durante el período de ocupación española, es decir, desde que Cristóbal Colón descubre el continente (1492), hasta que alcanza su independencia. Para interpretar el desarrollo de las artes en general, y de la pintura en particular, en la América colonial, conviene no olvidar al menos dos factores coexistentes: el arte europeo del momento -renacimiento, manierista, barroco y neoclásico-, y el proyecto de evangelización de España para el nuevo mundo. En la América colonial, “el manierismo apareció alrededor de 1590, con la llegada de varios pintores italianos impregnados de las ideas de Zuccari, del arte de Vasari y de la influencia tardía de Miguel Ángel”. (1). Las primeras obras de arte europeo que fueron llevadas a la América colonial, procedían, sobre todo, de Flandes; eran tablas de la escuela de Amberes que sirvieron para la devoción cristiana de los habitantes de las ciudades. “La inspiración de la temática en toda la pintura virreinal sale del grabado flamenco”. (1).
| |||||||||
| ICONOGRAFÍA | |||||||||
|
“Los ángeles forman el ejército de Dios, su corte, su casa. Transmiten sus órdenes y velan sobre el mundo […] Su jerarquía está vinculada a su proximidad del trono de Dios”. (2). Esta reproducción (76 x 57 cm. aprox.) presenta a un ÁNGEL con una ESPADA DE FUEGO, símbolo de su ubicación en el empíreo, común en el arte cuzqueño. Su cabellera es femenina, así como el atuendo. A este respecto, “es importante destacar que también se les representaba con traje femenino, y ello se debió a que a estos seres incorpóreos se les concibió asexuados, y por lo tanto los atuendos no hacían referencia a sexo alguno”. (3). En cuanto a las alas, según Chevalier y Cheerbrant, (2) “existe una equivalencia simbólica y funcional entre los mensajeros del otro mundo céltico, que se desplazan a menudo en forma de cisne, y los ángeles del cristianismo, que tienen alas de cisne”. Los recamados y brocatería que lucen las vestiduras, los encajes, el colorido de intensos azules, rojos y amarillos, logran conformar el estilo original cuzqueño que ya en el siglo XVIII estaba consagrado como el gran arte Colonial Hispanoamericano. |
|||||||||
| TÉCNICA | |||||||||
| La técnica, entendida como el conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve el autor para realizar su obra, se concreta en los siguientes puntos: 1.- La reproduccion es una pintura al óleo sobre lienzo trabajada por varios autores, tratándose de verdaderas obras de taller de forma tal que determinados procesos se realizan por personas encargadas específicamente de los mismos: diseño del lienzo, abocetado, aplicación de brocatería, tratamiento de fondos, etc. Asimismo, vestiduras de las imágenes, coronas, puños de los seres angélicos, son trabajados con una increíble minuciosidad para resaltar el relieve que imita los bordados y los trabajos de encajes finos. 2.- La primera etapa de la creación de la obra, una vez escogido el motivo de la misma, es seleccionar el lienzo del tamaño correspondiente, en lino crudo, y montarlo en un bastidor. A continuación se procede al abocetado a lápiz del contorno y manchas predominantes, reservando rostros y manos para el trabajo más delicado y rellenando su superficie del color de las carnaciones. 3.- Una vez acabado el manchado, se adaptan plantillas a las curvas y contornos de las zonas que reproducirán los bordados, trabajo minucioso que requiere gran habilidad para obtener una delineación sutil en relieve y evitar emborronar o manchar las zonas limpias. 4.- Seguidamente se producen sombreados y transparencias mediante la superposición de capas de tonos utilizando la técnica de la veladura, es decir, muy poco pigmento mezclado con diluyente más graso que la base, generalmente aceite de linaza o de nueces, sobre zonas manchadas con trementina. 5.- El profuso relieve, característica peculiar de estas creaciones de taller, se obtiene con plantillas aplicando pasta alemana y técnicas heredadas de cada maestro de taller de generación en generación. Por ello, el tipo de dorado –brocatería en relieve-, que se aplica en la ornamentación, ha sido realizado por especialistas doradores que trabajan sobre las pinturas ya terminadas, al igual que se hacía en la época colonial. 6.- Tras la etapa anterior y una vez seca la obra, se monta en el bastidor definitivo, que está igualmente hecho a mano. La talla de las enmarcaciones es manual, con gubia sobre tablillas de cedro, y los dorados se realizan aplicando hoja de oro sobre mordiente y adaptando los contornos mediante piedras de ágata pulida. Previamente, los motivos de la talla han sido dibujados manualmente con plantillas por Maestros tallistas especializados en la elaboración de estos marcos de tradición barroca.
(1) MESA, José y GISBERT, Teresa (1982): Historia de la Pintura Cuzqueña. 2 Vol. Lima. (2) CHEVALIER, Jean y CHEERBRANT, Alain (2003):
Diccionario de los símbolos. Barcelona: Herder. Séptima
edición. (3) TORD, Enrique Luis (1989): Pintura Virreinal en el Cusco. En Pintura en el Virreinato del Perú. Colección de Arte y Tesoros del Perú. Banco de Crédito del Perú.
|
|||||||||